¿A qué se debe que el bebé no se enferme seguido tras haber nacido?
Es muy común que durante los primeros meses de vida el bebé se muestre inmune a las enfermedades cotidianas que son comunes entre las personas. Los cuidados de los papás protegiéndolo del frío y de las lastimaduras son cruciales en esto, desde luego, pero también existen factores biológicos que intervienen en esto.
Al nacer, el bebé cuenta con un sistema inmunitario muy desarrollado, casi al nivel de un adulto, el cual se va descomponiendo al ir creciendo el bebé y transformándose en un niño, etapa en la que deberá ir aprendiendo a cuidarse por sí mismo.
Durante el embarazo el bebé tiene vía libre a muchas sustancias inmunizadoras de la mamá. El nivel de anticuerpos del bebé al momento del nacimiento, tal como decía más arriba, es casi igual al de un adulto, y las sustancias con las que la mamá proveyó al bebé durante el embarazo tienen mucho que decir al respecto.
Estas defensas se llaman gammaglobulinas, las cuales traspasan la barrera que impone la placenta para penetrar en el flujo sanguíneo del bebé y mantenerlo protegido de muchos agentes externos dañinos.
Una vez el bebé nace existe otro suministro de defensas que también sale de la mamá: las que contiene la leche materna. El calostro es una de las sustancias más importantes de la leche materna, con la cual el bebé gana mucha protección. Más bien la leche materna se centra en la protección de la mucosa gastrointestinal del bebé, y es por esto que es fundamental para el crecimiento del mismo.
Vía | Los Bebés
Tags: cuidados del recien nacido, desarrollo del embarazo
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Desde mi punto de vista, la lactancia materna prolongada es fundamental para evitar enfermedades en los bebés. Recordemos que la OMS recomienda lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y luego, como base de la alimentación, hasta los dos años, como mínimo.
¡Saludos!